viernes, 29 de octubre de 2010

Madre mata a su bebé por interrumpirla en Facebook

The Associated Press


JACKSONVILLE, Florida, EE.UU. -- Una madre del norte de la Florida se declaró culpable el miércoles de sacudir a su bebé hasta matarlo después de que su llanto la interrumpió mientras jugaba en Facebook.

Alexandra V. Tobias se declaró culpable de homicidio en segundo grado y está encarcelada.

Le dijo a los investigadores que estaba enojada porque el niño estaba llorando mientras ella jugaba FarmVille en Facebook, según reportó el diario Florida Times-Union. Sacudió al bebé, se fumó un cigarrillo y luego volvió a sacudirlo, agregó.

Será sentenciada en diciembre. Las directrices estatales marcan una condena de 25 a 50 años, pero un fiscal dijo que podría ser más breve.

Un recado telefónico y un correo electrónico enviados por The Associated Press a su abogado no fueron devueltos de inmediato.

domingo, 24 de octubre de 2010

Campesinas paceñas deben pagar un boliviano para aprender a leer y escribir



Texto: Ana Apaza

La Paz, 24 de Oct (Erbol).- Siete comunidades de la provincia Bautista Saavedra del departamento de La Paz no fueron tomadas en cuenta por el programa de alfabetización “Yo sí puedo”, impulsado entre los años 2006-2008 por el gobierno del presidente Evo Morales, por lo que ahora las mujeres de esas poblaciones rurales resolvieron pagar un boliviano a un profesor para que les enseñe a leer y escribir.

Las mujeres, algunas de la tercera edad, son las más interesadas en aprender, de tal forma que se organizaron y conformaron la Asamblea de Mujeres Rurales Nivel Provincial Bautista Saavedra para hacer conocer sus demandas de educación y de desarrollo, informó a la Agencia de Noticias Indígenas de la Red Erbol Máxima Muni, secretaria de Acatas de esa organización.

Muni, originaria de la población de Amarete, que se encuentra en el municipio de Charazani, dijo que en esa región son 100 las mujeres que hace un año, aproximadamente, están aprendiendo a leer y escribir pagando, por persona, un boliviano a un profesor de la zona.

“Hace un año estamos aprendiendo a escribir, se ha contratado a un maestro, a quien cada alumna le paga un boliviano para que le enseñe. La mayoría son mujeres que están aprendiendo a leer y escribir recién, a pesar de que algunas son mayores de edad pero tienen voluntad de aprender”, destacó la joven dirigente.

Recordó que a inicios de este año llegaron a Amarete maestros del programa de alfabetización, sin embargo, se fueron y la enseñanza no concluyó. “Hay demanda de alfabetización. La alfabetización ha llegado, pero no en el cien por ciento, por eso no sabemos escribir bien y estamos continuando por nuestra propia cuenta”, dijo Muni.

Añadió que en su comunidad optaron por pagar un boliviano, porque no querían enseñarles a escribir. “Nadie quería enseñarnos. El programa de alfabetización del Presidente (Evo Morales) nunca ha llegado a otras poblaciones. Hacemos la demanda a la misión de alfabetización para que nos pueda enseñar”, manifestó Muni, quien arribó a la ciudad de La Paz junto a otras dirigentes de la provincia Bautista Saavedra para hacer conocer esta y otras necesidades a las autoridades departamentales.

Sotopata, Bruncine, Paraíso, Chorobamba, Chacawaya y Charazani, son las otras comunidades paceñas donde las mujeres campesinas decidieron, al igual que en Amarete, pagar para que les enseñen a leer y escribir. Por comunidad son 50 mujeres que están siendo alfabetizadas.

En diciembre de 2008, el gobierno levantó la bandera blanca y proclamó oficialmente a Bolivia “territorio libre de analfabetismo”. De acuerdo a los datos del Ministerio de Educación, se alfabetizaron, en un período de tres años, a 823.256, entre varones y mujeres.

En 2001, un estudio del gobierno demostró que el 14 por ciento de los bolivianos eran analfabetos y que casi el 26 por ciento de la población de las zonas rurales no sabían leer ni escribir.

jueves, 14 de octubre de 2010

Familia de Mamani rechaza oferta de Evo, prefiere Chile antes que volver a Bolivia

Foto www.abi.com
Copiapó, 13 Oct (Erbol).-


La familia política del boliviano Carlos Mamani Solís comunicó este miércoles la decisión del minero rescatado, junto a otros 32 obreros de la mina San José, de no aceptar la propuesta de trabajo del presidente Evo Morales y mucho menos retornar a Bolivia, porque considera que en el país no existen las condiciones para vivir.

María Herrera, suegra del minero boliviano, en declaraciones a la Red Erbol, dijo que no hay las condiciones necesarias para retornar a Bolivia, por ello prefieren quedarse en el país trasandino que los acogió y ahora les ofrece mejores condiciones laborales y estabilidad económica.

“En Bolivia no hay condiciones para vivir, yo tuve que dejar abandonada mi casa en Cochabamba”, afirmó la entrevista, a tiempo se señalar que el ofrecimiento del presidente Evo Morales no “es nada seguro”.

La familia exige al gobierno boliviano que le garantice a Carlos Mamani una casa donde vivir, estabilidad laboral y le asegure un futuro a su pequeña hija para poder retornar a Bolivia.

Por su lado, en La Paz, el presidente del Senado boliviano, René Martínez, dijo que la decisión de volver o no a Bolivia es un asunto estrictamente personal del minero rescatado la madrugada de hoy (02.09 hora boliviana) tras 70 días de estar atrapado en un socavón de la mina San José, junto a otros 32 mineros.

“Es una decisión personal de nuestro hermano Carlos Mamani, no estamos discutiendo el tipo de trabajo, pero están abiertas las manos del gobierno para recibir a nuestro paisano”, declaró a Erbol la principal autoridad de la Cámara Alta.

Entre tanto, el diputado de la opositora Convergencia Nacional (CN), Abraham Monasterios, saludo la intención del presidente Morales de visitar al rescatado minero, sin embargo, criticó la actitud del mandatario por ofrecer trabajo a Mamani, que a su juicio, era inoportuno.

El Presidente del Estado boliviano, tras visitar al minero Mamani en el Hospital Regional de Copiapó, donde permanecerá en observación médica, dijo a la prensa internacional que había ofrecido a su compatriota trabajo con todos los beneficios sociales.

Incluso, expresó su deseo de retornar a Bolivia junto al minero, quien le habría expresado su beneplácito de volver al país y tomar la oferta laboral, pero que todo dependía de la decisión que iba a tomar junto a su familia y el informe médico.

Finalmente, tras acudir al campo Esperanza para presenciar el rescate de los mineros atrapados en el yacimiento San José, Morales retornó a Bolivia sin Carlos Mamani.

Brasil alista la industrialización del gas boliviano



Los Tiempos - 14/10/2010


El presidente Evo Morales dijo el martes que el gas boliviano “jamás” será industrializado en Brasil, pero Petrobras avanza en un millonario proyecto para procesar en ese país el hidrocarburo que recibe desde Bolivia y convertirlo en fertilizantes nitrogenados desde septiembre de 2014.

De acuerdo con una publicación del diario Valor Económico en su edición digital, que cita a la directora de Gas y Energía de Petrobras, Maria das Graças Foster, el proyecto de la petrolera brasileña prevé una inversión de unos 2.000 millones de dólares en la planta de producción de urea y amoníaco que será instalada en la región de Três Lagoas, en Mato Grosso do Sul, con la perspectiva de que sea similar a las fábricas más grandes del mundo. Prevén que la obra creará 7 mil empleos directos en la fase de construcción y 500 cuando el complejo entre en operación.

“Según Petrobras, el gas natural transportado por el gasoducto Bolivia-Brasil (Gasbol) será el insumo para la producción de urea y amoníaco”, indica la versión periodística.

En tanto, el portal epocanegocios.globo.com señala que la planta será instalada a apenas a dos kilómetros del Gasbol.

Este diario digital explica, también según Graças Foster, que Petrobras decidió entrar en el mercado de los fertilizantes porque las usinas termoeléctricas en época de lluvias, cuando las hidroeléctricas atienden la demanda brasileña de electricidad, no son utilizadas y, por lo tanto, el gas natural importado de Bolivia no es usado.

Añadió que aunque el contrato de compraventa de gas con Bolivia es flexible en cuanto a las condiciones de importación y el almacenamiento del producto, “la empresa no considera un buen negocio dejar el gas almacenado”, agrega la publicación.

Además, el acuerdo tampoco contendría clausulas que prohíban a Petrobras industrializar el gas.

Y el proyecto de Três Lagoas no es el único. Petrobras trabaja también en planes similares en las regiones de Uberaba (Minas Gerais), en el municipio de Linhares en Espírito Santo y en Laranjeiras, en Sergipe, con el objetivo de que dentro de 10 años Brasil sea un país autosuficiente en fertilizantes para la agricultura.

Rechazo



Aunque los proyectos de Petrobras fueron difundidos por varios medios brasileños y son públicos, el presidente Evo Morales dijo que el gas natural boliviano “jamás” será industrializado en Brasil porque el objetivo de su Gobierno es que ese proceso se haga en Bolivia.

“Por una cuestión de dignidad y por una cuestión también económica, nosotros vamos a industrializar nuestro gas en territorio boliviano. A esta altura pensar que va a ir nuestra materia prima para que se pueda industrializar en otro territorio, jamás”, dijo Morales en una rueda de prensa el martes pasado con medios internacionales.

Aunque el mandatario prometió que industrializaría el gas natural, casi cinco años después de iniciada su gestión aún no existen proyectos concretos.

Proyecto boliviano

El consultor en temas energéticos y editor de HidrocarburosBolivia.com, Bernardo Prado, explicó ayer que la industrialización del gas natural boliviano en territorio brasileño estaría, al mismo tiempo, “sepultando la factibilidad de la fábrica de urea y amoníaco que con 1.000 millones de dólares de inversión se pretende instalar en la tropical provincia cochabambina de Carrasco” porque YPFB identificó como principal mercado a Brasil.

“Industrializar el gas en Bolivia solamente para el consumo interno no es rentable, los productos con valor agregado derivados del gas natural deberán ser exportados para que la industrialización sea una realidad económicamente viable. De hecho, el Plan de Inversiones 2010-2015 de YPFB estima que el 85 por ciento de los fertilizantes nitrogenados deben exportarse e identifica a Brasil como el principal mercado para la exportación de los mismos”.

Agrega que el presidente Evo Morales ha sido enfático al señalar que “jamás” permitirá que se industrialice el gas boliviano en Brasil, pero “la pregunta surge inmediatamente: ¿Cómo se evitará que se industrialice el gas boliviano en Brasil?”.

martes, 28 de septiembre de 2010

El rezago educativo latinoamericano



El rezago educativo latinoamericano
Por Andrés Oppenheimer - Columnista - 28/09/2010

Chile creó un fondo de 6.000 millones
de dólares para otorgar 6.500 becas anuales a graduados universitarios para que
hagan doctorados --casi todos en ciencias e ingeniería-- en las mejores
universidades de Estados Unidos y Europa

Cuando le pregunté a Bill Gates en una entrevista sobre la convicción muy difundida en Latinoamérica de que la región tiene algunas de las mejores universidades y centros de investigación científica del mundo, el fundador de Microsoft me miró con cara de asombro. ¿De veras creen eso?, me preguntó.

Si los latinoamericanos están satisfechos con sus sistemas de educación pública --tal como lo revelan las encuestas-- la región está en problemas, señaló. El secreto del éxito educativo y tecnológico de países como China e India es la humildad, y cierta dosis de paranoia, me dijo Gates.

En efecto, Latinoamérica podría beneficiarse de una pequeña dosis de paranoia constructiva respecto a la educación, ciencia, tecnología e innovación.

Según una encuesta de Gallup realizada y el Banco Inter-Americano de Desarrollo, los latinoamericanos están mucho más satisfechos con sus sistemas educativos que los estadounidenses, los alemanes o los japoneses, a pesar de que los países latinoamericanos figuran entre los últimos puestos en las pruebas estudiantiles y en los rankings internacionales de educación.

Mientras el 85 por ciento de los costarricenses y el 84 por ciento de los venezolanos están satisfechos con sus sistemas de educación pública, sólo el 66 por ciento de los alemanes y el 67 por ciento de los estadounidenses están conformes con los suyos, dice la encuesta.

Simultáneamente, cuando uno mira los resultados del test PISA de jóvenes de 15 años en todo el mundo, se encuentra con que mientras los estudiantes de Hong Kong, China, sacan un promedio de 550 puntos en matemáticas, los de Corea del Sur 542 puntos y los de Estados Unidos 483 puntos, los estudiantes de Brasil, México, Argentina, Chile y Perú sacan un promedio de 400 puntos, y en otros países de la región mucho menos.

En la educación superior y la investigación, las estadísticas son tan o más preocupantes.

-- No hay una sola universidad latinoamericana entre las 100 primeras instituciones de educación superior del mundo, según el “Ranking del Suplemento de Educación Superior del Times 2009-2010”. Un ranking similar de la Universidad Shanghai Jiao Tong, de China, tampoco incluye a ninguna universidad latinoamericana entre las mejores 100, a pesar de que Brasil y México figuran entre las 13 economías más grandes del mundo.

-- De todas las inversiones en investigación y desarrollo en todo el mundo, menos del 2 por ciento se realizan en Latinoamérica, según el Observatorio Iberoamericano de Ciencia y Tecnología (RICYT). Comparativamente, casi el 30 por ciento de las inversiones mundiales para investigación y desarrollo se realizan en países asiáticos, añade el informe.

-- Mientras China invierte el 1,4 por ciento de su PBI en investigación y desarrollo --la mayor parte proveniente del sector privado-- Brasil invierte tan sólo el 0,9 por ciento, Argentina el 0,6 por ciento, México el 0,4 por ciento y Colombia y Perú el 0,1 por ciento, respectivamente.

-- En materia de investigación, mientras un país asiático relativamente pequeño como Corea del Sur, que hace apenas 50 años era mucho más pobre que la mayoría de los países latinoamericanos, registra 80.000 patentes anuales en todo el mundo, Brasil sólo logra registrar 600 patentes por año, México unas 300, y Argentina 80, según la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual.

-- Sólo el 27 por ciento de los jóvenes latinoamericanos en edad universitaria están inscritos en instituciones de educación superior, comparado con el 69 por ciento de sus pares de los países industrializados, según la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD).

¿Puede América Latina remontar este rezago? Por supuesto que sí. Durante la investigación que realicé en los últimos cinco años sobre la educación en el mundo, encontré ejemplos muy concretos que podrían mejorar rápidamente la calidad educativa en toda Latinoamérica y también en Estados Unidos.

Chile creó un fondo de 6.000 millones de dólares para otorgar 6.500 becas anuales a graduados universitarios para que hagan doctorados --casi todos en ciencias e ingeniería-- en las mejores universidades de Estados Unidos y Europa.

Uruguay se ha convertido en el primer país del mundo en darle una computadora laptop a cada niño en las escuelas públicas. En Brasil se ha generado un exitoso movimiento ciudadano que está impulsando mejoras en la calidad educativa. Los ejemplos esperanzadores abundan.

Pero el primer paso debe ser acabar con el triunfalismo --como el reflejado en la reciente declaración del presidente mexicano Felipe Calderón de que México es una “fortaleza” educativa --y, como decía Gates, ser más humildes. Sólo así, con una sana dosis de paranoia constructiva, como la de los asiáticos, podremos vencer la complacencia, crecer más y reducir más rápidamente la pobreza.

Nota de la Redacción: Esta columna esta basada en el nuevo libro de Andrés Oppenheimer “¡Basta de historias!: La obsesión latinoamericana con el pasado, y las 12 claves del futuro” (Random House-Debate, 2010) .

El autor es columnista de The Miami Herald y El Nuevo Herald
(C) 2010 El Nuevo Herald Distribuido por Tribune Media Services International

lunes, 6 de septiembre de 2010

Memorias de una transexual árabe



30/8/2010 Monica G. Prieto (beirut)


'Las Memorias de Randa la Trans', el primer libro que trata el tema en Oriente Próximo, denuncia las dificultades de la comunidad LGBT en la región
Randa, en su tercera terapia hormonal, simboliza la lucha de un colectivo que vive uno de sus momentos más duros por el auge del extremismo religioso

Randa se ha pasado toda la vida castigándose a sí misma. Culpándose por no ser lo que los demás esperaban de ella, por no aparentar ser el viril Fouad que alumbró su madre, por provocar a los hombres con su apariencia andrógina, por haber aceptado un matrimonio de conveniencia para contentar a sus familiares, por traicionarse a sí misma consumando aquella unión como un hombre…

Durante sus treinta años de vida ha sido ultrajada y humillada en infinidad de ocasiones por ser una mujer con cuerpo de hombre, incluidas dos violaciones que la convencieron de que el hombre es un depredador por antonomasia. Pero sólo dos argumentos le arrancan las lágrimas: su hijo de cuatro años, hoy con su madre en su Argelia natal, y el recuerdo de los recientes siete meses en los que llegó a pasar hambre. “Decidí que era el culmen de los castigos que merecía por haber abandonado a mi hijo. Vivía de mis ahorros, y sólo me daban para pagar la habitación donde vivo y la terapia hormonal”, explica con su dulce voz, continente de emociones inabarcables. “Me sentía satisfecha si podía comer un meneishe [torta de pan con aceite y tomillo, el desayuno local libanés] al día. Si no, devoraba disimulando las sobras de mis amigos o preparaba pasta con sal, y cuando no tenía nada más bebía agua con azúcar”. Así hasta que sus amigos se dieron cuenta de que algo iba mal, de que Randa, la valiente argelina pionera del activismo transexual del mundo árabe recién exiliada en el Líbano tras recibir amenazas de muerte, estaba pasando por una situación desesperada.

Hoy, Randa está visiblemente recuperada. Por fin ha encontrado un trabajo en el país del Cedro, donde llegó en 2009 huyendo de la intolerancia del régimen argelino y de las amenazas del régimen y de los extremistas islámicos. No puede ejercer su profesión, la enfermería, porque nadie da trabajo a alguien con su aspecto. “Presenté mi curriculum en el hospital Hotel Dieu [uno de los más prestigiosos de Beirut]. Me llamaron para entrevistarme, y cuando la responsable me vio me dijo que con mis calificaciones podría estar en su puesto, pero que la política del hospital no admitía a transexuales”, explica esta mujer de rasgos masculinos, gestos delicados, risa fácil y una tristeza infinita en sus ojos.

Fue el colofón de los primeros y terribles meses de exilio en el Líbano, en los que sólo le ofrecían trabajo como danzarina del vientre o showgirl en clubes nocturnos. A Randa, toda una vida destinada a luchar por la dignidad de la comunidad LGBT -que engloba a Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales- en Oriente Próximo, hubo quien le sugirió dedicarse a la prostitución, el único oficio que encuentran buena parte de los trans. Otra bofetada para su orgullo. Siete meses de paro y hambre acabaron cuando las circunstancias cambiaron, gracias a un trabajo digno y a un libro que le sirvió para exorcizar sus demonios personales y denunciar la situación de todo el colectivo de la región.

El libro, revolucionario en Oriente Próximo, es el crudo relato de las experiencias de nuestra protagonista, símbolo del sufrimiento de la comunidad LGBT árabe y de la doble moral de una sociedad que hace siglos era mucho más abierta sexualmente que ahora. “Tenía necesidad de escribir desde que estaba en Argelia, pero cuando llegué al Líbano estaba demasiado turbada para hacerlo. Hasta que el marido de una amiga, periodista de profesión, me propuso contar mis vivencias”. El resultado, Memorias de Randa la Trans, escrito a medias con Hazem Saghyieh y publicado en árabe por la editorial Dar al Saqi, ha sido bien acogido por las féminas libanesas y muy criticado por los hombres. “Insulta su machismo, que no su masculinidad. Son cosas diferentes”.

Las 144 páginas de sus memorias comienzan con una infancia marcada por la incomprensión familiar. “Cuando tenía cinco años, le dije a mi madre que yo era una niña. Y ahí empezó la etapa de negación. Me dijo que no, que era un niño, que no debía jugar con muñecas ni andar solo con niñas. En el colegio, descubrí físicamente que era un niño y eso me martirizó. Pasé de la afirmación a la interrogación, al ¿por qué yo no soy una niña? Ahí empezaron los castigos, y así pasé de ser una cría juguetona y simpática a un niño tímido e introvertido”.

El colegio empeoró las cosas. Randa era objeto predilecto de la crueldad de sus compañeros, y solía padecer insultos y golpes. Algún pedófilo comenzó a rondar la escuela, y sus padres redoblaron la vigilancia del pequeño Fouad. “Siempre me llevaban y recogían con el coche. Pero aún así me tuvieron que cambiar cuatro o cinco veces de colegio”. Cuando llegó a la adolescencia, decidió que tenía que aceptarse tal cual era o bien transformarse en lo que realmente era. “Yo pensaba que era un homosexual pasivo hasta que vi un reportaje en la televisión francesa que me abrió los ojos. Descubrí que era una trans y las opciones que tenía”. Aquel reportaje le llevó a estudiar enfermería, una forma de facilitar su acceso a las terapias hormonales en pleno mundo musulmán.

Se graduó con excelentes notas y no tardó en encontrar trabajo, pero la transformación seguía siendo un reto. “Con 22 años me sometí a la primera terapia: fue demasiado deprisa, y en apenas cuatro meses los cambios eran muy visibles”. Demasiado para la sociedad argelina, donde hasta tres leyes diferentes castigan con cárcel la homosexualidad y el transformismo. Y demasiado para su familia. “Mi madre me cortaba el pelo, me confiscaba el maquillaje… Una vez me mandó un SMS que decía Quiero que vuelvas a ser mi hijo. Le respondí que nunca dejé de serlo, que sigo siendo el mismo. Otro SMS decía Tu padre morirá si no vuelves a ser Fouad”. No contestó porque ya no tenía palabras, solo la certeza de que no podía satisfacer los deseos de sus padres.

Incluso cuando le obligaron a participar en un matrimonio de conveniencia “para arreglar el problema”. “No fui lo suficientemente lista para buscar una lesbiana con la que casarme”, suspira hoy desde su oficina beirutí. Es una de las prácticas habituales entre los homosexuales árabes cuando la presión social les obliga a contraer matrimonio. “Mis padres me buscaron esposa y se celebró la ceremonia. Tuvimos una hija, que murió dos meses y medio después de nacer. Al poco tuvimos un hijo, que hoy tiene cuatro años y medio y en quien pienso a diario. Cuando murió la niña decidí poner fin a la mascarada: hablé con mi esposa y le dije que le dejaba todo a cambio del divorcio. Ella se negó, porque en Argelia no hay nada peor que estar divorciada”.

La muerte de su primogénita no fue el único factor que le llevó a cambiar radicalmente su vida: a esas alturas ya no sólo era una mujer encerrada en un cuerpo indeseado, también era objeto de una caza de brujas por parte de la Seguridad del país y de los fundamentalistas. En 2006, Randa fue la creadora de la primera ONG argelina -completamente ilegal- destinada a la defensa de la comunidad LGBT, pese a las draconianas leyes del país. “La Seguridad interior argelina me abrió un expediente. Enviaban gente a mi clínica para que me vigilara, para que supiera que me tenían en su punto de mira. En una ocasión llamaron a mi hermana y le dijeron que registrarían los paquetes que me llegaban de Europa, en busca de las hormonas que tomaba”. A la persecución estatal se sumaban las “advertencias” de grupos islamistas que suelen derivar en asesinatos. “Una vez me llegó una donde decía que soy una amenaza para la moral musulmana. Ya ves, yo sola”, bromea soltando una contagiosa carcajada.

Al principio, hacía caso omiso: incluso llegó a confirmar su participación en un programa árabe que tenía previsto grabarse en Marruecos sobre la situación de los LGBT. Su billete fue anulado y el programa fue cancelado cuando decidió intervenir por teléfono. Las advertencias no tardaron en traducirse en amenazas. “En abril de 2009, me dijeron que tenía un ultimátum de 10 días: o me marchaba o me matarían”.

Su destino lógico fue el Líbano, el único país al que podía llegar sin visado y donde una red de amigos podían ayudarla. Atrás dejaba a su familia, sus amigos y a su hijo pero también una vida marcada por el sufrimiento, incluidas dos violaciones que ni siquiera pudo contar a sus mejores amigos. “La primera vez tenía 20 años, la segunda 24. En ambas, los violadores me acusaron de haberles provocado”, explica antes de detallar los daños psicológicos que ambos episodios le reportaron. “Sólo hablé de ello en Beirut”.


En la capital del país del Cedro, Randa se siente “más tolerada pero no aceptada”. Viste como una mujer, se esmalta las uñas, utiliza tacones y sandalias y emplea una leve capa de maquillaje. “Al menos puedo ser yo misma”, dice mientras estira con la palma de la mano el vestido negro sobre sus piernas en la oficina de Helem, la primera organización legal del mundo árabe que defiende a la comunidad LGBT. Y probablemente sea el único país del entorno donde pueda gozar de esa relativa tolerancia, ya que el Líbano es el único país árabe donde, pese a una legislación que castiga con cárcel los “intercambios sexuales contranatura” -si bien rara vez se aplica- existen locales de ambiente gay.

Helem, acrónimo de Himaya Lubnaniya lil Mithliyin, Protección Libanesa para los Homosexuales- se formó gracias a una trampa de la legislación, que implica que si las autoridades no responden a una petición de registro de una organización civil en un plazo determinado, la asociación queda automáticamente registrada. En 2004, tras ocho años en la clandestinidad, Helem quedó legalizado por pereza estatal convirtiéndose así en una referencia para los homosexuales árabes, pero sin intención alguna de copiar el modelo occidental. “A nosotros nos parece inaceptable la segregación que existe en Occidente, donde hay barrios gays, música para gays, moda gay o gimnasios sólo para gays. No queremos imponer un modo de vida, sino defender la libertad individual”, explica George Azzi, el responsable de Helem.

En la sede de la ONG, una línea telefónica abierta 24 horas al día da asistencia a gays, lesbianas, transexuales y bisexuales de todo Oriente Próximo y especialmente libaneses que buscan información sobre sus posibilidades. “Les recomendamos que no hagan pública su condición sexual hasta no ser económicamente independientes”, continúa Azzi. “Para las familias musulmanas, y también para las cristianas del Líbano, lo más importante es el honor, y la ley y la policía protegen a las familias, así que nos encontramos con infinidad de casos de gays y lesbianas golpeados por sus familiares. La aceptación es rara“. A lo largo de su existencia, Helem ha intervenido en tres intentos de asesinato contra homosexuales a manos de sus familiares, una cifra conservadora a tenor de lo que ocurre en países vecinos.

En Arabia Saudí, la homosexualidad se castiga con la pena capital, aunque no se dan muchos casos de ejecuciones. En Jordania, Palestina o Egipto las leyes no lo castigan pero la sociedad les estigmatiza empujando a la policía a actuar contra ellos a menudo con torturas y vejaciones. En Siria se les encarcela entre tres y cinco años, y en la antigua Mesopotamia -durante la dictadura un oasis para la comunidad LGBT de Oriente Próximo por su permisividad- la situación es dantesca: 700 homosexuales han sido ejecutados, o bien por policías o bien por milicianos religiosos, desde la invasión según datos de la ONG Iraqi LGBT, que ha organizado una red de refugios para que su colectivo pueda protegerse de los extremistas, alentados por fatwas de sus líderes religiosos.

“Ante cualquier tipo de crisis, la sociedad se radicaliza y se vuelve intolerante”, se lamenta Randa. “Y eN la comunidad LGBT, los transexuales son los más expuestos y frágiles por su visibilidad. Es difícil que eso cambie”. Pero no todo el Islam da el mismo trato al colectivo que representa Randa. “Los chiíes no aceptan a los homosexuales, pero sí aceptan a los transexuales. Tanto, que el régimen de Irán subvenciona operaciones de cambio de sexo para acabar así con el problema, o todos hombres, o todos mujeres”, dice entre risas. “Es que los transexuales son una fantasía sexual entre los musulmanes”.

Que se lo cuenten a ella. Randa, musulmana practicante, se volcó en la religión tres veces en su vida para escapar de su particular infierno. “La primera tendría siete años. Mi madre me recitó una oración, que venía a decir que Dios recompensa nuestro buen comportamiento. Así que trataba de ser buena, y cada noche la recitaba: por las mañanas, cuando me despertaba, me metía la mano en los calzoncillos para ver si Dios me había premiado. La segunda fue durante la adolescencia, cuando me refugié en la mezquita para no pensar. Los hombres me tocaban durante el rezo. No duré mucho allí”.

La tercera vez fue cuando las cosas parecían que no podían ir a peor. Intentaba legalizar su situación en el Líbano cuando los servicios de Seguridad se percataron de que compartía nombre y apellidos con un presunto yihadista buscado por intentar atacar en el país. “No teníamos nada más en común, ni la fecha de nacimiento, ni el número de documento…” Ni, obviamente, el aspecto. Porque Randa, en su tercera terapia hormonal, con uñas esmaltadas, piernas depiladas, pechos incipientes y andares femeninos puede ser confundida con muchas cosas salvo con un potencial kamikaze. Eso no evitó que pasara 56 días en prisión hasta que un abogado solucionó el problema.

“La vida me ha obligado a enfrentarme con todos mis miedos”, musita tratando de explicarse a sí misma cómo conserva la integridad. “El miedo a prisión, a la violencia sexual, miedo a huir de mi país y abandonar a los míos, miedo a practicar sexo con una mujer… Lo peor es saber que tarde o temprano, tendré que volver a huir y a empezar de cero”. Porque en su documento de identidad, Randa sigue siendo Fouad, y eso no está sujeto a cambios en Oriente Próximo. Aunque logre el dinero suficiente para operarse, nunca será reconocida como mujer ni tendrá un trabajo digno en el mundo árabe. Tampoco será aceptada como un ciudadano más, su única pretensión. “Sólo quiero demostrar que los transexuales no somos seres exóticos sino personas con los mismos sentimientos que el resto”.

lunes, 30 de agosto de 2010

URANIO PUEDE MANTENER A BOLIVIA POR 100 AÑOS



ESTUDIO ELABORADO POR ESTADOS UNIDOS

Un informe revela que existe uranio en la zona de Coroma

El Deber, Santa Cruz

Desde el satélite, Coroma se ve como un ínfimo poblado de no más de 10 manzanas, perdido en la inmensidad de los Andes, pero alrededor de él la riqueza que posee, aseguran, puede alcanzar para mantener a Bolivia por más de 100 años, pero el tema es desconocido tanto por autoridades regionales como nacionales.

Coroma estuvo en el foco de las noticias del mundo por el paro general de Potosí, que duró 19 días, para defender como suya esta pequeña población, en el límite con Oruro, y el cerro Pahua, un yacimiento rico en piedra caliza. En los días de negociación en Sucre, hace dos semanas, algunos ingenieros mineros potosinos, molestos con el Gobierno, aseguraban que el problema de límites no se resolvía porque el Ejecutivo quería dárselo a Irán.

Ninguno aportó alguna prueba excepto su intuición y experiencia, pero un informe del Servicio Geológico de Estados Unidos confirma que en la zona hay uranio, oro, plata y cobre, entre otros metales valiosos, que la hacen inmensamente atractiva para desarrollar minería a gran escala.

Marco Montoya, ingeniero minero y militar retirado, entregó al Diario Mayor una copia del mapa elaborado por los ingenieros estadounidenses Steve Ludington y Denis P. Cox, de 1992, denominado Mapa de áreas permisivas y favorables para tipos seleccionados de yacimientos minerales en el altiplano y la Cordillera Oriental de Bolivia.

En él se muestra una enorme área (ver infografía) que, según Montoya, abarca más de 100.000 hectáreas en las que hay uranio y otros minidispersos. Desde el límite en conflicto (territorio entre Coroma, Potosí, y Sevaruyo, Oruro), la riqueza dormida se tiende hacia el sur, siguiendo la Cordillera de los Frailes, hasta llegar al salar de Uyuni, desierto blanco de 10.000 kilómetros cuadrados que guarda la mitad de las reservas mundiales de litio.

Montoya explica que el trabajo fue realizado desde 1992 por seis científicos de Estados Unidos y con ayuda de la NASA. Él ingresó al proyecto en 2000, cuando tenía el grado de capitán, como contraparte del Ministerio de Defensa. En esa oportunidad se mapeó todo el territorio nacional vía satélite, con una resolución de dos píxeles por cada metro cuadrado, lo que, según Montoya, la hace 100% confiable.

Explica que lo que se descubrió es que en toda la zona existen minerales complejos de alta ley, no sólo uranio, sino también oro, plata y cobre diseminados y mezclados. Incluso se logró ubicar sodio, que, según Montoya, es más valioso que el oro. “Este país nació minero y morirá minero. Son 100.000 hectáreas de yacimiento que se las puede trabajar a cielo abierto. Imagínese, Chuquicamata ha hecho rico a Chile, pero ésto es 10 veces más grande”, dijo Montoya.

Consultado al respecto, el presidente del Comité Cívico de Potosí, Celestino Condori, explicó que su institución se maneja con datos del Servicio Nacional de Geología y Técnico de Minas (Sergeotecmin) y que nunca se les informó de que había estos reservorios en la zona. Aseguró que su lucha estaba más orientada a conseguir que se instale en la zona de Coroma una planta de cemento.

Édgar Sánchez, secretario general de la Gobernación de Oruro, coincidió con Condori y se limitó a decir que no conoce nada del tema.

El que mostró mucho interés al respecto fue Héctor Córdova, viceministro de Minería, que señaló que el Gobierno estaba buscando la forma de mapear por satélite el territorio nacional y que, pese a que se buscó durante un día, el informe realizado por los estadounidenses no fue encontrado en Sergeotecmin.

Consideró el informe como una especie de mapa del tesoro y una noticia alentadora para el país y para la zona en cuestión, que alberga pueblos con más de la mitad de sus habitantes por debajo de la línea de la indigencia. Montoya asegura que todos los informes están en el Gobierno y no sabe por qué la Comisión Minera de Bolivia “está haciendo equivocarse al Presidente”. Dice que trabajar la zona como cantera de piedra caliza es desperdiciarla, ya que la tonelada de cemento se cotiza en alrededor de los Bs 1.000, mientras que los concentrados de cobre, por ejemplo, superan los $us 3.000 por tonelada.

Sin embargo, que exista la reserva no implica que sea rentable. Eduardo Elder, ingeniero nuclear que ha instalado plantas en Argentina, Bélgica y España, explica que producir uranio no es tarea sencilla, aunque es posible. Comparado con la producción de sulfato de litio en el salar de Uyuni (base para producir baterías), Elder considera que es más difícil por los riesgos que entraña manejar elementos radioactivos.

Considera que lo primero que se debe hacer como país es encontrar buenos geólogos y metalurgistas que sepan cuáles son los métodos de molienda y lixiviado para concentrar el mineral. Luego, explica que ese concentrado se necesita transportar a un lugar en el que haya electricidad, ya que, caso contrario, se debería construir toda una ciudad en la zona para instalar otra planta que elimine todas las impurezas del mineral para llegar a producir ‘yellowcake’ (torta amarilla y óxido de uranio), que puede exportarse a otros países para que sea enriquecido para utilizarse como combustible de plantas nucleares, de institutos de investigación o de vehículos nucleares.

Elder advierte, sin embargo, de los peligros de la minería en zonas en las que hay uranio. Explica que una de las degradaciones de este mineral es el gas argón, que se encuentra asociado a los yacimientos y es radioactivo.

Este ‘gas noble’ emite una ‘partícula alfa’ que puede ser fácilmente detenida por un guante de látex, pero si es aspirada por el trabajador, provoca serias alteraciones en su salud. Señala que este gas es liberado aunque no se busque extraer el uranio, por lo que recomienda trabajar en minas ventiladas y con la protección adecuada.


Hay ofertas de partidas desde Bolivia en la red

Dos avisos en la página Mundo Anuncios ofrecen uranio explotado en Bolivia. Se trata de dos cargas de dos y seis toneladas con concentraciones que varían entre el 51% y 61% que se pusieron en oferta entre 2008 y 2009. Los ofertantes aseguraron que se encuentran en Santa Cruz y La Paz, y que estaban listas para ser exportadas.
Según explica Marco Montoya, el uranio en Bolivia se de-secha. Señala que en las zonas de yacimientos existen otros metales que están siendo explotados y que el uranio se bota como ‘caja’ o desperdicio.
Eduardo Elder cree que las ofertas de Internet pueden ser hallazgos de uranio producto de la explotación de otros minerales. Lo consideró como algo residual y de poca posibilidad de mercado, ya que es poca cantidad por las concentraciones explicadas.
Desde mayo de este año, el Estado retomó las exploraciones de uranio a partir de la mina Cotaje, que se encuentra en la zona del territorio en disputa entre Oruro y Potosí. Allí, en la década de los años 70 y 80, hubo trabajos experimentales e incluso se logró refinar dos kilos de Yellowcake.

El Estado no lo ha tomado como una prioridad y ha destinado $us 450.000 a su prospección. Esto se produce un año después de que el servicio de Inteligencia de Israel acusara a Bolivia de proveer uranio a Irán, algo que fue negado por el Gobierno y que sería difícil, ya que, según Elder, con la tecnología boliviana actual se necesitaría transportar toneladas de basura para obtener unos gramos de uranio.



Los datos

* Equivalencias. 1 kilo de uranio equivale a 100 barriles de petróleo; 20.000 m3 de gas; 35 t de carbón; 100 t de leña.

* Inicios. A partir de la década del 70, la Comisión Boliviana de Energía Nuclear, mediante su Departamento de Exploración de Minerales, inició investigaciones sobre la existencia de uranio en Bolivia, conformando un equipo de especialistas y expertos nacionales que tuvieron entrenamiento en centros de energía nuclear de Europa para realizar labores de prospección, exploración y explotación de minerales de uranio y torio.

* Descubrimiento. Se encontró el yacimiento de Cotaje, situado en la Provincia Antonio Quijarro de Potosí y anomalías puntuales radioactivas en el altiplano y el Escudo Precámbrico del oriente.

* Segunda ola. El Servicio Geológico de Bolivia, junto a su similar de Gran Bretaña, exploró el Precámbrico en el año 1980, verificándose la existencia de minerales de torio-uranio, tantalita y tierras raras. La Empresa Canadiense Mega Uranium, asociada con la Intrepid Mines, tuvieron inversiones para explorar el mineral de uranio en diferentes áreas de Bolivia, pero se desconocen sus resultados.

* Producción. Según La Patria, a partir de 1970, la Comisión Boliviana de Energía Atómica (Coboen) inició las investigaciones sobre la explotación del mineral de uranio en el cerro Cotaje. Se montó una planta de lixiviación para tratamiento de aquél mineral, de manera que en 1974 se logró producir 2 Kg de concentrado de uranio denominado ‘yellowcake’ (torta amarilla) con una pureza del 60 % en un periodo de seis meses, el mismo que fue entregado al presidente de la República de ese entonces, Hugo Banzer Suárez. De esta manera, Bolivia se constituía en el segundo país productor de este mineral, después de Argentina. Posteriormente se proyectó la inversión de $us 308.600 para la puesta en marcha de la industrialización del mineral de uranio en una primera fase, proveyéndose una producción anual de 4.000 Kg de yellowcake.

* En Santa Cruz. Según Eduardo Elder, ingeniero nuclear, existe abundancia de torio y uranio en Manomó, zona minera situada al norte del parque nacional Noel Kempff Mercado. Explica también que la zona es rica en fosfato, que puede ser explotado para la producción de fertilizante mucho más efectivo que la úrea.

martes, 24 de agosto de 2010

Abuela Grillo


Abuela Grillo





Excelente corto de dibujos animados sobre el agua, adaptado de un mito ayoreo y producido en The Animation Workshop de Viborg, Dinamarca. Cuenta con el apoyo del gobierno danés y ha sido gestionado por The Animation Workshop, Nicobis, Escorzo y la Comunidad de Animadores Bolivianos.

Animado por 8 animadores bolivianos, dirigido por un francès, música principal “Chillchi Parita” compuesta y cantada por Luzmila Carpio, embajadora de Bolivia en Francia, otras composiciones y arreglos por Pablo Pico.

Integrantes del equipo de producción: Denis Chapon , Israel Hernandez , Hanna Habermann , Alejandro Salazar , Cecilia Delgado , Joaquín Cuevas , Mauricio Sejas, Miguel Mealla , Román Nina , Salvador Pomar, Susana Villegas.



 
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